viernes, 12 de marzo de 2010

Probabilidades.

El timbre sonó y le devolví a José su cuaderno. Salí corriendo como un desgraciado al salón y un minuto después llegó José; luego apareció Externimon junto con los demás alumnos. Hally no estaba.

-Vaya, llegando temprano, señor Becker -. Comentó el viejo.

No le presté atención y esperé a que abriera la puerta. Al entrar, busqué sentarme atrás, pero los compañeros me empujaron y entraron antes, así que tuve que sentarme de primero y enfrente del escritorio del profesor.

“¡Diablos!”, pensé.

El puesto de mi pareja estaba vacío. Hally aún no llegaba. Tragué saliva.

-Muy bien. Los quiero a todos en silencio. Les entregaré una hoja a cada pareja. No quiero que estén mirando para otro lado, ni rezando el rosario ni lanzándose papelitos ni mirando al techo como si estuviesen esperando que la respuesta les caiga del cielo – Advirtió y sonó su celular. Lo revisó. –Mmm… Hally Starkins no vendrá a presentar, según el mensaje que me acaba de enviar. Se siente muy mal. Así que, pareja de Hally, trabajarás solo – Me miró directamente. –Todo está como lo que vimos en clase. Nada del otro mundo, ninguno debe salir reprobado a menos que no haya estudiado. El que no estudio, bueno… Que Dios lo libre. Buena suerte-. Entregó las hojas y yo maldije mil veces mi vida.

-Psst, Jack – me susurró José.

-¿Qué?

-Estás más salado que las bolas de Aquaman-. Se rió solo y Externimon le regañó.

Hice como si me fuese a rascar la nuca y le mostré el dedo medio.

Revisé todas las preguntas y tomé aire. Volví al comienzo:

Pregunta número 1: se lanzan 3 dados, ¿qué probabilidad hay de que no sumen 17 sus caras?

“El coño e su madre”, pegué la frente del pupitre. “Eso lo tenía en el cuaderno. ¡Rayos!”

Pregunta número 2: Se extraen sucesivamente 4 esferas de una caja que tiene 3 azules, 3 negras, 2 blancas y 2 rojas: ¿qué probabilidad hay de que una sea azul, una sea negra, una blanca y una roja en ese orden si la extracción se hace sin reposición?

“Ok, me clavaron. Lo vi todo”, dije para mí mismo.

Tercera y última pregunta: Se lanzan 2 dados. ¿Cuál es la probabilidad de que sus caras sumen siete o nueve?

“A este examen le faltó una pregunta, una que dijera: ¿cuál es la probabilidad de que Jack desapruebe esta prueba? La respuesta me la sabía de memoria, podría ponerla con los ojos cerrados: 99% desapruebe y 1% apruebe”

Volví a la uno y pensé en el número que debería dar cada dado para que sumaran 17, pensé en que uno sería 6, otro 5 y otro 6. Otra opción era 5-6-6 y la última opción era 6-6-5. Si los tres dados sacaran 6-6-6, se multiplicarían y darían 216, eso se dividiría entre 3 (que era el número de probabilidades), en realidad sería 3 entre 216, lo que daría como resultado 1/72 lo que sería igual a 1.3%.

Entonces, sacando la cuenta de P(A) que es la probabilidad de ocurrencia de un evento A; la probabilidad que hay de que las caras no sumen 17, sería de un 98%.

Me reí solo. “¡Me dio! ¡Me dio!”, pensé.

Después respondí las siguientes y llegué a la conclusión de que era un genio matemático oculto. La única suerte que tenía, era que se me daban bien las matemáticas.

-Se supone que no deben dejar que las matemáticas los vuelvan locos…- Comentó el profesor mirándome.

“¿Cómo se atrevía a decir eso, si él era el primer loco en la clase?”

En media hora tuve listo el examen. Lo entregué y salí al receso. Desayuné y me encontré con Diane.

-Creí que los de tu salón estaban en prueba…

-Lo están.

-¿Sí? ¿Y de qué es?

-De matemática.

-¿No entrarás?

-Ya salí.

Se rió. -¿Qué? ¿Lo dejaste en blanco?

-No, de hecho lo respondí todo. Aunque no lo creas.

Se burló. –Sí, claro. No bromees.

-No lo hago-. Le sonreí.

-Entonces, si eres un genio matemático, no creo que tengas problemas en explicarme.

-No, no tengo ningún problema. Pero tampoco tengo mucha paciencia.

-Tranquilo, no soy tan burra.

-Sé que no. Eres la primera de tu clase.

Sonrió con orgullo. –Lo sé - me miró. –Por cierto, ¿llegó tu amiguita?

-No, está enferma.

-¡Ja! Pobre…

-Ella es la primera de mi salón…

-Lo sé.

-¿Por eso te molesta? ¿Porque puede quitarte el premio de “mejor alumna” en la graduación?

-Por supuesto que no. Ella es una fea de cuatro ojos y yo una chica linda e inteligente - Sonrió.

-No la llames así-.

-¿Qué? ¿Te gusta?

-No, es sólo que es mi amiga.

-¡Af! Por favor…- Sacudió su melena de rizos y se fue.

No sé porqué diablos era tan antipática; pero aún así, me gustaba.

¿Cuál sería la probabilidad de que yo le gustara a ella también?

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